Desde su propia experiencia en un pequeño instituto canario, Carlos Morales relató a más de 200 compañeros cómo consiguió aumentar el rendimiento de sus alumnos en una asignatura tan difícil de enseñar como las matemáticas. “Yo como profesor empecé muy mal, venía contaminado de la Universidad y pensaba que mi trabajo era transmitir conocimientos”, explicó Morales, hasta que descubrió que “lo más importante es la motivación, y para eso no hacen falta TIC, hay que ir directamente a la base metodológica, que no depende directamente de las TIC, sino de las dinámicas de los grupos y de la organización de los temarios de las asignaturas”.
Para Morales, “el primer paso es, evidentemente, es dotar de TIC a los centro, pero más que dotar de recursos, habría que hacer un esfuerzo importante de metodología para enseñar al profesorado cómo crear procesos educativamente rentables con las TIC”. Según explicó, el informe Thalis afirma que el profesorado español es el que más horas de formación tiene al año de toda Europa, “luego no es que el profesorado no se forme, lo que falla es la propia formación y que la formación que se da no se plasma después en las aulas”.
En resumen, Carlos Morales considera que “las TIC ofrecen un campo de mejora muy amplio, pero son una herramienta importante no la solución: el cambio metodológico no debe basarse en las TIC, debe potenciarse con las TIC formando al profesorado en metodologías que se sabe que funcionan muy bien”.